Club Sueco, cocina nórdica en Argentina

Cocina sueca

Uno pensaría que en la Argentina sólo es posible comer asado y empanadas. Lo cierto es que el país tiene una larga tradición gastronómica que está anclada en la fuerte inmigración producida a finales del siglo XIX y en la primera mitad del siglo XX.

Si bien en su mayoría fueron españoles e italianos los que miraron con entusiasmo los confines de Sudamérica también se animaron a cruzar el charco ingleses y franceses, portugueses y hasta algunos grupos de la Europa nórdica.

La hazaña resultó rica en sabores que se trasladaron hasta el presente y así es como en la Argentina podemos encontrar restaurantes con propuestas alternativas que se salen de lo que es la auténtica cocina criolla. Principalmente se encuentran en la ciudad de Buenos Aires aunque también se esconden en otros rincones.

Uno de los más exclusivos es el Club Sueco, un reducto gastronómico que se ha ganado un lugar porque es uno de los pocos que ahonda en la cocina nórdica o escandinava. Este restaurante se encuentra en el centro de la ciudad, sobre la calle Tacuarí, y está situado en el quinto piso de un edificio por lo que hay que conocerlo para llegar hasta allí.

Una vez traspasado el umbral, nos encontramos con un bar estilo años 50 donde los comensales pueden comenzar a probar las delicias de la casa: desde el akvavit, un trago típico de Suecia, Noruega y Dinamarca, hasta los Smörrebröd (sándwiches abiertos de salmón, arenque, patés o quesos). Otra posibilidad es la de optar por la degustación de salmón, ceviche, caviar o arenques con crema y pepinillos, en mostaza y eneldo, salsa de tomate o en marinada.

Una vez superado este agradable primer encuentro con las sensaciones, llega el turno de pasar a la mesa para probar algunos de los platos principales. Entre los más populares encontramos al salmón rosado pochado con fetuccini de centeno, manteca, limón y alcaparras con crema de rábano o el guiso de cordero al vino tinto con Kümmel, un licor dulce y muy condimentado. Para quienes prefieren la carne vacuna, las köttbullar (albóndigas suecas con puré de patatas, recula y dulce de grosellas rojas) son una buena opción.

El salón principal revive los colores de la bandera sueca y está decorado con una gran pintura del puerto de Estocolmo. Martín Varela y Nancy Sittman llevan adelante la puesta en escena asesorados por las damas de la Asociación Sueca.

Foto Vía: Mundo Recetas

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Categorias: Ciudad de Buenos Aires



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