El Museo de los Inmigrantes de Buenos Aires

Museo de los Inmigrantes

La Argentina es un país de inmigrantes. La mayor parte de sus habitantes tiene un abuelo italiano o español que, en un intento por escapar de la pobreza, se animó a cruzar el charco en busca de un porvenir.

Sudamérica no desencantó a estas valientes familias que batallaron muy duro en una tierra lejana y desconocida, y así fue como, a poco de llegar, encontraron trabajo y se forjaron un futuro. Incluso ascendieron en la escala social y sus hijos pudieron acceder a una educación formal.

Pero en un comienzo la realidad fue algo difícil. La mayor parte de estos hombres y mujeres llegaban apenas con una maleta en la mano y sin contacto alguno. Entonces los esperaba en Hotel de los Inmigrantes, que por entonces se transformaba en su hogar transitorio, el sitio donde encontraban un lecho, abrigo y hasta nuevos amigos.

El Hotel de los Inmigrantes funcionó entre 1911 y 1920 y no era otra cosa que un gigantesco edificio situado junto al puerto de Buenos Aires que fue diseñado para recibir con los brazos abiertos a los inmigrantes que llegaban a la ciudad. Estas personas descendías de los barcos y se refugiaban allí luego de que el gobierno nacional dispusiera de esta entidad para responder a las necesidades de las oleadas de inmigrantes que llegaban sin nada.

Además del hotel, el complejo contaba con el Desembarcadero, la Oficina de Trabajo y un hospital. Diseñado para albergar a 4.000 personas, disponía de cuatro pisos. En los tres superiores se encontraban las habitaciones con camas de hierro y cuero así como los baños. Entre tanto, la planta baja estaba destinada al comedor. Allí los inmigrantes comían en turnos. Además, había varios sectores: cocina, panadería, carnicería, biblioteca y talleres.

El 40% de los inmigrantes que arribaron al país tuvo como primer destino este viejo hotel, hoy convertido en el Museo de los Inmigrantes. Las paredes del recinto son auténticos testigos de cómo la Argentina se formó y cuanto tuvieron que ver estas familias en su desarrollo.

Un recorrido por el museo invita a descubrir la vida puertas adentro. Así es como hay salas en donde están dispuestas las camas, las mesas y gran cantidad de objetos traídos durante los viajes, desde ropas hasta documentos de viaje y maletas.

Quizá la mejor parte de la visita sucede cuando se accede a los libros de registro de aduanas, en los que se anotaron los nombres de las personas que ingresaban al país. Así es como hoy muchos ciudadanos se acercan al museo en busca de sus antepasados. Allí pueden pueden conocer la fecha del arribo de sus familiares, la procedencia, el nombre del barco y el oficio con el cual ingresó al país cada persona.

Foto Vía: Welcome Argentina

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Categorias: Ciudad de Buenos Aires



Comentarios (2)

  1. Hugo Ponzio dice:

    muy interesante el informe,pero no hay ninguna direccion, ni tel. para informarse de como,y cuando se pede visitar el museo y acceder a datos de nuestros familiares…

  2. diego parla dice:

    presiso la entrada al pais de mis abuelos maternos diego parla y juana busemi o bucemi gracias

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