Siestario en Buenos Aires, también para turistas

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Buenos Aires es una ciudad muy grande y hay que caminarla para palparla de cerca y percibir su naturaleza. Su espíritu cambia de acuerdo a la zona que visitemos pues cada barrio tiene una identidad propia. Es por eso que se recomienda analizar el mapa y optar por un recorrido específico pues es casi imposible conocerla de pies a cabeza en una sola jornada.

Por el contrario, el tour llevará días y es probable que a medida que el día transcurre los pies queden cansados. Una forma de continuar la marcha para seguir disfrutando del paseo es realizando un pequeño recreo en el nuevo siestario de Buenos Aires.

Esta palabra suena a invento pero es una realidad que tiene lugar en el microcentro porteño y se trata de un espacio en el que las personas pueden tomar una siesta durante un pequeño lapso de tiempo para así recuperar energía.

La idea nació en otros países como Japon, Estados Unidos o Inglaterra y se replicó en este país con la idea de que los trabajadores puedan realizar un pequeño paréntesis antes de continuar con la jornada laboral. Si bien ha sido pensado para este segmento social cualquier persona puede tomar la siesta por lo que es ideal para aquéllos turistas que desean renovar fuerzas antes de continuar los circuitos turísticos.

El nuevo siestario está situado a metros de la avenida Córdoba en su intersección con la peatonal Florida y no sólo se trata de un ambiente relajado, con una cama y luz tenue sino que se busca crear un espacio de armonía en donde, además de dormir, las personas pueden recuperar energía mediante sesiones de siesta dirigidas por un entrenador que sugiere ejercicios de visualización y relajación. También se ofrecen masajes y la posibilidad de tomar un té sugerido por Inés Berton, una importante sommelier argentina.

La invitación es tentadora… el problema es que sólo es posible permanecer allí dentro un tiempo máximo de 45 minutos, lapso en el que se estima que cualquier persona puede recuperarse. Por otra parte y debido a su exclusividad, el siestario es algo caro pues cuesta un mínimo de 100 pesos, unos 20 euros al cambio. Si bien no es una cifra importante para el turismo internacional, sí lo es para los argentinos.

Foto Vía: Clarín

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Categorias: Ciudad de Buenos Aires



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