Unos días en una estancia de Buenos Aires

El Quincho

A poco que uno se aleje de la ciudad de Buenos Aires, capital de la República Argentina, el paisaje se transforma en un gigantesco campo. Con recorrer sólo unos 100 km. uno se encuentra en una zona de praderas y campos que, literalmente, no tiene fin. Son miles de hectáreas donde la densidad poblacional es bastante inferior incluso a 1 habitante por kilómetro cuadrado.

Y este paisaje es común en toda la llanura pampeana, zona agrícola ganadera por excelencia y más todavía cuando el visitante toma coraje y decide comenzar a recorrer los miles de kilómetros de rutas que atraviesan todo el país. Y es que en la Argentina sólo los grandes centros urbanos están altamente poblados. El resto del país es una invitación a ocuparlo con la cantidad de personas que a uno se le ocurra.

Y es en esa zona próxima a Buenos Aires, donde ya se hacen ver los grandes campos bonaerenses (gentilicio de la Provincia de Buenos Aires), donde existen numerosas estancias de distinto tamaño, muy diferente de todo aquéllo que suelen ofrecernos para nuestros viajes a Buenos Aires, pero todas ellas inmensas, que fueron hace más de un siglo vivienda de familias acomodadas del país, y que hoy, restauradas pero manteniendo las líneas arquitectónicas originales, se han transformado en lugares donde las familias pueden pasar un día o un fin de semana a “todo campo”, reviviendo las actividades que se desarrollaban en esas estancias probablemente 100 años atrás.

Pasar el día o un fin de semana

Pasar el día o pernoctar en las casonas que forman el casco de las estancias no es gratis, ni siquiera demasiado económico. Pero las comodidades de esos verdaderos “palacios” campestres y los servicios que se brindan a los visitantes bien valen el costo de la estadía.

Ya sea que la familia vaya sólo a pasar el día o todo el fin de semana, serán con los tradicionales pastelitos dulces ( de batata o membrillo), acompañados por el infaltable mate, amargo o dulce, o un tazón de mate cocido, que es una espacie de té que se prepara con yerba mate.

Luego de disfrutar de actividades campestres variadas, llegará la hora de las empanadas y el mundialmente famoso asado criollo, con todo tipo de carnes, vacunas, porcinas y de ave asadas al asador con buenas brasas de carbón o, mejor aún, leña de quebracho. También achuras, que son algo desagradables a la vista crudas pero deliciosas una vez asadas, ensaladas varias y finalmente un tradicional postre del campo, con un buen trozo de queso y dulce o el tradicional arroz con leche dulce, con canela y algo de dulce de leche.

Todo regado, por supuesto, con un buen vino tinto de Mendoza o San Juan.

Las actividades proseguirán en la sobremesa, por la tarde o al día siguiente, pero eso ya es materia para otro relato de la vida en el campo argentino.

Foto Vía: www.cybertandil.com.ar

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Categorias: Buenos Aires



Comentarios (1)

  1. CLAUDIA FERNANDEZ dice:

    QUIERO SABER PARA PASAR UNOS DIAS CON MI NENE DE 10 AÑOS EN UNA ESTANCIA CON PENSION COMPLETA,EN ZONA SUR ALGO CERCA DE AVELLANEDA O LANUS PARA NO VIAJAR TANTO,CREO QUE LO MAS CERCA ES SAN VICENTE,SI ME PUEDEN AVERIGUAR ES PARA LOS PRIMEROS 3o4 DIAS DE FEBRERO,MUCHAS GRACIAS.CLAUDIA.

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