Palermo de San Benito: el Caseron de Rosas

Palermo de San Benito

El Parque Tres de Febrero está ubicado en el barrio porteño de Palermo y es famoso por sus arboledas, lagos y rosedales. Hoy es centro de reuniones juveniles, paseos y eventos, pero antiguamente fue la estancia de Juan Manuel de Rosas.

A partir de 1837, y en sucesivas etapas, el gobernador Juan Manuel de Rosas instaló el establecimiento rural y quinta de recreo, conocida como Palermo de San Benito. Estaba en unos bañados próximos al casco urbano de Buenos Aires, destacándose entre sus edificios el llamado caserón de Rosas, hoy demolido. Sirvió de residencia privada y más tarde de sede gubernamental.

El Caserón de Rosas fue edificado por el gobernador con los propósitos de cambiar los ánimos que causaba el bloqueo francés; Rosas tenía el propósito de demostrar un porvenir sólido. Al construirlo en un sitio poco favorable, quería dar un ejemplo de lo que se podría hacer cuando se trataba de vencer obstáculos. Se tardó 2 años en emparejar el terreno pantanoso, a la vez que se construía el caserón gastando una considerable suma de dinero.

El conjunto arquitectónico estaba dominado por 2 ejes en cruz: las actuales Avenida San Martín y Avenida Sarmiento, en cuyo encuentro se habían instalado las construcciones. De los 4 sectores así formados, uno no era propiedad de Rosas y sólo trabajaba los del lado este. Los límites eran el Maldonado (al norte), la Avenida Alvear, el río y al sur un arroyuelo. Si bien aún continúan lo debates en cuanto a sus constructores, se acepta la teoría de que la casona fue proyectada por el arquitecto Senillosa y construida por el maestro Sartorio. Senillosa había realizado el Paseo de la Alameda, que puede considerarse como antecedente paisajístico del conjunto de Palermo. El paseo fue iniciado por el virrey Sobremonte en 1804 y era el único paseo y jardín q tenía Buenos Aires.

Palermo de San Benito era un inmenso rectángulo de planta baja, con 4 torreones articulados en los vértices. El rectángulo mayor estaba ocupado por las habitaciones construidas en hileras, vinculadas entre sí o a través de galerías y pasillos exteriores. Todos los cuartos abrían en un gran patio central. En uno de los torreones, al sur, estaba la capilla dedicada a San Benito. Otro estaba totalmente abierto, con un corredor que prolongaba las galerías. Los cerramientos eran todos de puertas-ventanas que abrían al patio y a las galerías. El interior estaba decorado según las 2 grandes corrientes estilísticas que perduraban de la época colonial: decoración de la Casa de Austria y decoración francesa de los Borbones.

La pregunta es por qué Rosas prefirió el estilo colonial, desechado y pasado de moda, para un edificio de tanta importancia política. Rosas buscó deliberadamente el uso del estilo colonial como afirmación del propio ser y en repudio del estilismo europeo del momento (el estilo del enemigo que estaba bloqueando al país). El problema planteado fue, por primera vez, el de la “arquitectura nacional”, la búsqueda del estilo propio. Este camino debía encontrarse en la tradición arquitectónica, es decir en el barroco colonial hispano-americano. La arquitectura colonial se entronca con el movimiento moderno por sus formas puras, fachadas sencillas y sin decoración.

Foto vía: edesideriogarcia

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Categorias: Ciudad de Buenos Aires



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