Formosa, provincia chaqueña

Con una extensión de 72.066 km2 y la población asciende a más de 500.000 habitantes, la provincia de Formosa posee un relieve plano, un clima tropical y un predominio de bosques con espacios claros. Ubicada en la región chaqueña argentina, Formosa se tatúa en la memoria de quien la visite por su belleza paisajística, el panorama del monte tupido, sus esteros y palmares, sus garzas blancas y moras, sus flamencos, sus patos rosados, etc. Su silueta de gigantesco parque, erigido a la vera de sus arroyos, ríos y riachos. Silenciosas aguas donde los pobladores tienden sus redes, y los palmares sobre la costa del río Bermejo, los montes de quebrachos y las especies que allí habitan hacen de Formosa una belleza salvaje.

Formosa

La luz del ocaso se refleja en las aguas que devuelven el dorado crepúsculo que baña la hermosa flora y fauna, maravillando los ojos maravillados del hombre. Corzuelas, tapires, pecaríes, yaguareté, puma, gato montés y demás forman parte de su diversa fauna, así como también los zorrinos, coatíes, comadrejas y zorros colorados. Lamentablemente, se hallan casi en extinción los carpinchos, nutrias y yacarés.

En los ríos se pueden encontrar salmón criollo, dorado, pacú, pejerrey, bagre, surubí y manguruyú. También las aves se destaca por la variedad de especies, como el picaflor, el faisán, la perdíz, la cigüeña, martineta, pava de monte, cisne, etc. El Parque Nacional Pilcomayo, de 60.000 has., y la Reserva Natural Formosa, con aproximadamente 10.000 has., son dos organismos de vital importancia para el mantenimiento y preservación de las especies de la provincia que se pueden visitar.

La ciudad capital de Formosa fue fundada en 1879 por el coronel Luís Jorge Fontana. Nació por ocupación del espacio chaqueño luego de la Guerra de la Triple Alianza que enfrentó a Paraguay con Argentina, Uruguay y Brasil. El territorio de Formosa al principio estaba unido al del Chaco, pero fue separado en 1884.

Recostada sobre el río Paraguay, la ciudad se maquilla con arboladas avenidas y algunas construcciones de moderno diseño, un puerto de peculiar colorido y un movimiento diurno ágil y progresista. Su cercanía con Paraguay, en la orilla opuesta del río, se advierte en la población indígena toba y mataca en los aledaños, cuya destreza artesanal se patenta en sus prolijos y acabados productos. El carácter histórico de la provincia puede admirarse en la Casa de Ignacio Fotheringham, sobria construcción que perteneciera al primer gobernador. Hoy es Monumento Histórico Nacional, donde funciona el Museo Histórico y Regional de la Provincia de Formosa, el cual exhibe colecciones históricas, objetos testimoniales, muebles, armas, retratos, artesanía aborigen, y diversas expresiones de la actividad gubernativa y sus distintos representantes.

También puede visitarse el edificio de la Casa de Gobierno, la Casa de la Artesanía, la Catedral de Nuestra Señora del Carmen, estadios, el parque industrial y la importante Fábrica de Tanino que procesa toneladas de rollizos de quebracho colorado. En la ciudad de Formosa, en el balneario y ribera del río Paraguay, se puede practicar la pesca deportiva. Algunas actividades son imperdibles: un descenso en piragua por el riacho de Monte Lindo Grande o por el río Bermejo, excursiones en 4×4 por la Reserva Natural Guaycolec, donde viven en un régimen de semilibertad, ejemplares de la fauna autóctona únicos en el mundo, cabalgatas, etc. Tampoco se debe dejarse de visitar la Isla de Oro y el Parque Botánico Forestal Ing. Lucas A. Tortorelli.
Otros lugares y ciudades que se pueden recorrer son: San Francisco de Laishí, población construida en 1901 para “civilizar” a los indios tobas, hoy declarada Monumento Histórico Nacional, que es un pequeño poblado de encantadora calma; la localidad de Pirané, que se abre paso a través del bosque formoseño; Clorinda, fundada en 1900 y próxima a la confluencia de los ríos Paraguay y Pilcomayo, que presenta heterogeneidad de nacionalidades y relaciones comerciales, propio de una ciudad de frontera, de gran dinamismo y actividad. En las cercanías está el puente Argentino-Paraguayo “San Ignacio de Loyola”.

También se pueden realizar excursiones a otros puntos como Puerto Pilcomayo, ideal para la pesca deportiva. El Colorado, localidad que debe su nombre al color rojizo de las aguas del río Bermejo y que es centro de una vasta zona algodonera y forestal, además de ser un lugar propicio para la caza. Las Lomitas alberga un museo regional y local con artesanías indígenas que también se pueden adquirir en la Colonia Aborigen Bartolomé de Las Casas, en las cercanías de Comandante Fontana. En Colonia Villafañe, se conserva –restaurado- el mangrullo del Fortín Capitán Solari. Un pueblo de agradable fisonomía es Herradura, excelente para la pesca y para acampar junto a riachos y lagunas. Fortín Sargento 1º Leyes, es el lugar donde, en el mes de marzo de 1919, los indígenas produjeron el episodio histórico conocido como “el último malón”. En la Misión Franciscana Tacaaglé podrán conocer aborígenes. En las proximidades de Laguna Blanca está el Parque Nacional Río Pilcomayo, que ya mencionamos, ancha planicie cubierta por bañados y sabanas de altos pastos, con pintorescos palmares y sectores selváticos.

Turísticamente, Formosa cuenta con un inmenso territorio, que al no ser muy conocido se presta al turismo aventura y a la contemplación de su belleza, ofreciendo flora, fauna, ríos, artesanías y bellos paisajes en su máxima pureza y autenticidad.

¿Cómo llegar?
Auto: Desde la Provincia de Buenos Aires, por la Ruta Nacional 9 y 11.
Avión: Vuelos de cabotaje al Aeropuerto Internacional «El Pucu» por varias compañías aéreas.

Fotos vía: argentinaturistica.com

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Categorias: Argentina, Formosa, Museos, Parques Naturales



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