Conociendo la Catedral de Salta

Catedral de Salta

Salta es el nombre de una provincia y de su capital en el noroeste argentino. En la ciudad de Salta, famosa por su encanto y por su apodo “Salta, la linda”, se encuentra una magnífica muestra de arquitectura religiosa del país.

Se trata de la Catedral Basílica de Salta, un monumento que no podéis perderos si vais de visita a esta ciudad. Su fachada sigue las líneas del estilo italiano clásico, su altar brilla por su laminado de oro y los dos grandes campanarios la convierten en uno de los más impactantes edificios religiosos de la Argentina.

Esta catedral fue declarada Monumento Histórico Nacional en el año 1947, lo cual evidencia su importancia a nivel nacional y su valor arquitectónico y también cultural. Está ubicada en la plaza 9 de Julio, corazón de la ciudad.

En su interior, funciona un museo y se encuentra el Panteón de las Glorias del Norte de la República, en donde descansan los restos de destacados personajes históricos de Salta, como el General Martín Miguel de Güemes.

Los orígenes de esta catedral se remontan a 1856, cuando el Gobernador Eclesiástico y Obispo de la Diócesis de ese entonces decidió organizar una recaudación de fondos para destinarlos a la construcción de una nueva catedral para la ciudad, tras la destrucción de la primera por causa de un fuerte terremoto.

Así, en 1858 se dio inicio a las obras de edificación a cargo del ingeniero y arquitecto Felipe Bertrés. Veinte años más tarde, el templo era bendecido, aún antes de que fuera completado. Las torres del campanario se añadieron recién en 1879, y el edificio estuvo completo por fin en 1882, enmarcado en un complejo arquitectónico que incluye al Palacio Arzobispal.

En la actualidad, se puede apreciar su planta rectangular de tres naves, con imponentes vidrieras en las naves laterales, que permiten el ingreso de la luz al tiempo que dan al templo una belleza singular.

Foto Vía: Terra de viajes

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