Hotel Savoy, un clásico de Buenos Aires

Hotel Savoy Buenos Aires

La Argentina de finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX era un país pujante, con una oligarquía de grandes aspiraciones y la mirada puesta en Europa. Ejemplo de esta ideología son algunas de las construcciones de la época, de inspiración francesa o italiana.

Al transitar por las calles de Buenos Aires y mirar hacia arriba uno puede percibir el espíritu de la época en estos viejos edificios con sus cúpulas soberbias, aberturas cubiertas de detalles y fachadas esculpidas.

El hotel Savoy es uno de los tantos edificios que se han transformado en reliquias. Esta construcción presenta un estilo neobarroco y fue diseñada por el arquitecto de origen italiano G. Agostini. Es uno de los hoteles más relevantes de la ciudad y fue el lugar en el que descansaban los viajeros de más estirpe que llegaban al país en busca de “la Europa sudamericana”.

El Savoy no ha perdido esplendor con el correr del tiempo y así es como se conserva intacto. Está situado en el centro histórico de la ciudad y se destaca por su gran cúpula redonda. El lobby bar del hotel es uno de los salones más importantes del lugar y remite a los salones de baile clásicos de comienzos del siglo XIX. Así es como en él se pueden apreciar grandes arañas, columnas de mármol y un balcón en donde antiguamente tocaba la banda musical.

De alguna forma y a pesar de que el espíritu del hotel permanece inmune al paso del tiempo, la modernidad ha teñido el ambiente del Savoy y así es como algunos detalles de diseño y decoración conviven con la antigua arquitectura. En el restaurante Las Manzanas los espejos y molduras de las paredes contrastan con las modernas mesas y sillas. Lo interesante es que aún aggiornado, permanece firme el registro de esa otra época, algo que se puede apreciar también en los pisos originales de madera o en los detalles en doré.

El Savoy cuenta con 164 habitaciones que a pesar de conservar el diseño de antaño ofrecen todos los servicios de estos tiempos: vestidor, escritorio, ventanas insonorizadas, LCD de 32 pulgadas, minibar, WiFi y conexión por cable. Eso sí, estas tecnologías descansan en las paredes de siempre, esas con molduras y pequeños detalles que han hecho de este hotel una leyenda.

Imprimir

Etiquetas: ,

Categorias: Ciudad de Buenos Aires



Deja tu comentario