El lunfardo, dialecto porteño

Tanguero en lunfardo

Cuando llegue a Buenos Aires escuchará algunas palabras que no están en su diccionario, se trata de una lengua especial, nacida de las mezclas de cultura e inmortalizada en los tangos, el lunfardo.

Este lenguaje surge a mitad del siglo XIX inspirado en la mezcla de lenguas entre los argentinos y los inmigrantes italianos de la región de Lombardía. Los porteños llamaban lombardos a estos inmigrantes que comenzaron a mezclar su lengua con la argentina formándose un nuevo dialecto, el cocoliche.

Al cocoliche se le agregan los términos utilizados por los gauchos, se le suma una costumbre muy común de Buenos Aires, el vesre modalidad que consiste en modificar el orden de las sílabas de una palabra, por ejemplo: “gotán” para tango, “rati” para tira o “ajoba” para abajo. También en el lunfardo se pueden encontrar terminologías de origen portugués, indígena y de la jerga profesional.

Esta nueva forma de hablar se hizo popular entre las malas gentes de Buenos Aires y se enriqueció de términos utilizados en las cárceles para que los guardias no entendieran las conversaciones.

El alma de paria que tiene el lunfardo sirvió mucho para las letras de los tangos y así se volvió parte de la forma de hablar de los porteños que todavía lo utilizan, aunque no ya para el crimen o la nostalgia, sino como parte de la cultura rioplatense.

Tanto se ha incorporado al uso cotidiano que existe una Academia Porteña de Lunfardo, se encuentra en la calle Estados Unidos número 1379 de la Ciudad Autónoma. Allí se realizan espectáculos teatrales, de tango, conferencias, charlas y concursos.

Los tangos tiene muchas de sus palabras en lunfardo, las más comunes son: “mina” mujer, “pibe” niño, “banana” hombre galante, “timbos” zapatos, “posta” verdad, realidad; “Bagre” se utiliza para decirle fea a una persona o como sinónimo de hambre “me pica el bagre” quiere decir “tengo hambre”; “Chabón” en su origen quiere decir tonto, pero actualmente se utiliza para nombrar a un hombre de quien no se sabe el nombre y generalmente tiene una connotación despectiva.

Imagen Vía: Biblioteca Oculta

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Categorias: Costumbres de Argentina



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