El tango y Carlos Gardel

Una de las expresiones culturales contemporáneas que más identifica a los argentinos (aparte del fútbol) es el tango. Aunque no se baila en una fiesta de cumpleaños o un aniversario de bodas, actualmente existen escuelas de tango, grandes festivales de tango y hasta un campeonato mundial de tango que se realiza en Buenos Aires.

En los centros turísticos bonaerenses se puede ver en las calles bailarines contratados que dan estupendas muestras de su arte, es sin duda un atractivo turístico.

El tango surgió en Buenos Aires a finales del siglo XIX, y al principio no fue bien visto por la conservadora sociedad argentina, era más bien el baile de la gente pobre que interpretaba a su manera canciones ya conocidas; el tango se originó como música de barriada, de hombres rudos y mujeres que no practicaban la moral de la época.

Y es que el baile implica mucho fuego, desbordante pasión, en él se representa de manera violenta la seducción entre dos amantes casuales, sus movimientos connotan una fuerte y agresiva carga sexual, tanto el hombre como la mujer intentan someter al otro, no es un cortejo romántico, una delicada declaración de amor, no, el tango es una cruda batalla erótica.

El exponente máximo del tango es el gran Carlitos Gardel, después de Maradona, el argentino más querido en la memoria popular, porque con Gardel el tango sale del arrabal, se extiende por toda la República Argentina, con el éxito de sus canciones, Gardel convierte al tango en un fenómeno nacional.

Hay que tener mucho temperamento y fuerza para bailar adecuadamente el tango, no es un baile para timoratos.

Si motivado por la pasión que el tango transmite, te provoca aprender a bailarlo, puedes visitar en el centro de Buenos Aires las diversas escuelas que brindan este servicio. Aquí te dejo una página con mayor información: buenosairestango.

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